El chupete es uno de los grandes aliados de los padres durante los primeros años. Calma al bebé, lo ayuda a dormirse y reduce el riesgo de muerte súbita. Pero ¿hasta cuándo es seguro? Aquí te explicamos qué dice la evidencia, cuándo preocuparte y cómo retirarlo sin drama.
Chupete y dientes:
lo que necesitas saber
En Clínica Monteverde, la Dra. Ángela Casanova y el equipo de odontopediatría reciben frecuentemente esta consulta de padres preocupados. La respuesta no es blanco o negro: depende de la edad, la frecuencia y la intensidad del hábito.
Depende de cuánto tiempo se use. La evidencia científica es clara en esto:
El uso prolongado del chupete (más allá de los 3 años o con uso muy intensivo) puede causar:
Los dientes de arriba y abajo no se juntan al cerrar la boca. Es la consecuencia más común del uso prolongado de chupete.
La presión constante del chupete puede hacer que el paladar se estreche, lo que afecta la mordida y la respiración.
Los dientes superiores frontales se inclinan hacia adelante por la presión del chupete.
Los dientes de arriba quedan por dentro de los de abajo a los lados, alterando la función masticatoria.
La recomendación de nuestras odontopediatras es:
Estas estrategias funcionan y respetan el ritmo del niño:
Empieza por limitar el chupete solo a la hora de dormir. Luego, retíralo también de la noche. El proceso puede tomar 2-4 semanas.
El niño deja el chupete para el “hada” o el “ratón del chupete” y recibe un pequeño regalo a cambio. Funciona bien entre los 2 y 3 años.
Corta un pequeño trozo de la punta del chupete (pierde la succión y deja de ser satisfactorio). Muchos niños lo abandonan solos.
Si el chupete es para calmarse, ofrece un peluche, una mantita o un momento de mimos. Reemplaza la función emocional.
Sí, y en muchos sentidos más que el chupete. La succión digital (chuparse el dedo) causa los mismos problemas: mordida abierta, paladar estrecho y protrusión dental. Pero tiene un agravante: el dedo siempre está disponible, lo que hace el hábito más difícil de eliminar.
Además, la presión que ejerce el dedo suele ser mayor que la del chupete, por lo que los daños pueden ser más marcados.
Si tu hijo se chupa el dedo más allá de los 3 años, consulta con una odontopediatra. En Clínica Monteverde, nuestras especialistas pueden orientarte sobre estrategias para eliminar el hábito y evaluar si ya hay consecuencias en la mordida.
Si el chupete o el dedo ya causó alteraciones, no todo está perdido:
Lo importante es evaluar a tiempo. Una consulta con nuestras odontopediatras te dará claridad sobre la situación específica de tu hijo. Visita nuestra sección de odontopediatría para más información.
Nuestras odontopediatras evalúan la mordida y te orientan sobre cuándo y cómo retirar el hábito. Escríbenos y te respondemos de inmediato.
Nuestras odontopediatras evalúan la mordida y orientan sobre hábitos orales en cada control.
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