La periodontitis es una enfermedad de las encías que, sin tratamiento, puede provocar la pérdida de dientes. Comienza de forma silenciosa, muchas veces sin dolor, y cuando los síntomas se hacen evidentes la enfermedad ya puede estar avanzada. La buena noticia es que la periodontitis dental se puede tratar y controlar, especialmente cuando se detecta a tiempo con la ayuda de un dentista periodoncista.
En Clínica Monteverde (Puerto Montt) contamos con especialistas en periodoncia dental que diagnostican y tratan todas las etapas de la enfermedad periodontal. Si notas encías que sangran, mal aliento persistente o dientes que se mueven, este artículo te ayudará a entender qué está pasando y qué puedes hacer.
La periodontitis dental es una infección grave de las encías que destruye progresivamente el tejido blando y el hueso que sostiene los dientes. Es la evolución de una gingivitis no tratada.
La gingivitis es la primera fase: las encías se inflaman y sangran, pero el daño es reversible con una buena higiene y una limpieza periodontal profesional. Si no se trata, las bacterias avanzan debajo de la línea de las encías, forman bolsas periodontales y comienzan a destruir el hueso. Eso ya es periodontitis.
Lo preocupante de esta enfermedad es que avanza de forma silenciosa. Muchas personas no sienten dolor hasta que el daño es considerable. Por eso, la detección temprana con un especialista en encías es fundamental.
Los siguientes signos pueden indicar enfermedad periodontal. No todos aparecen al mismo tiempo, pero la presencia de uno o más debería motivarte a consultar:
Si reconoces varios de estos síntomas, no esperes. La periodontitis no se resuelve sola y empeora con el tiempo.
La causa directa de la periodontitis es la placa bacteriana, una película pegajosa que se forma constantemente sobre los dientes. Cuando la placa no se remueve con el cepillado diario, se endurece y se convierte en sarro (cálculo dental), que solo puede eliminarse con una limpieza profesional.
Pero hay factores que aumentan significativamente el riesgo:
Es el factor de riesgo más importante. Fumar debilita la capacidad de las encías para combatir la infección y dificulta la cicatrización.
La relación es bidireccional: la diabetes aumenta el riesgo de infección en las encías, y la enfermedad periodontal dificulta el control de la glucosa.
Algunas personas tienen mayor predisposición a la enfermedad periodontal, incluso con buena higiene oral.
Embarazo, menopausia y pubertad pueden hacer las encías más vulnerables a la infección.
También influyen ciertos medicamentos que reducen la producción de saliva y, por supuesto, una higiene oral deficiente: cepillado insuficiente y no usar hilo dental.
La enfermedad periodontal progresa en etapas. Reconocerlas ayuda a entender la urgencia del tratamiento:
Inflamación de las encías sin pérdida ósea. Es reversible con limpieza profesional y mejora de la higiene diaria.
Se forman bolsas periodontales de 4 a 5 mm. Comienza la pérdida de hueso alveolar. Requiere raspado y alisado radicular.
Bolsas de 5 a 7 mm. Pérdida ósea más significativa. Puede haber movilidad dental leve. Se necesitan tratamientos periodontales más intensivos.
Bolsas mayores a 7 mm. Movilidad dental evidente. Riesgo real de pérdida de dientes. Puede requerir cirugía periodontal e incluso extracciones.
Cuanto antes se diagnostique, más opciones de tratamiento existen y mejor es el pronóstico.
Nuestros especialistas en periodoncia evalúan tu caso y te proponen un plan de tratamiento personalizado. No esperes a que avance.
El objetivo de los tratamientos de periodoncia es detener la progresión de la enfermedad y preservar los dientes. El plan depende de la etapa en que se encuentra:
Después del tratamiento activo, el paciente debe asistir a controles regulares (cada 3 a 4 meses) para evitar que la enfermedad vuelva a activarse. La periodoncia no se “cura” definitivamente: se controla. El tratamiento para periodoncia incluye este seguimiento como parte esencial del protocolo.
Esta es una pregunta frecuente, y la respuesta es matizada: sí, pero con condiciones.
La ortodoncia con periodontitis activa no es recomendable. Mover los dientes cuando hay infección y pérdida ósea puede acelerar el daño. Pero si la enfermedad periodontal está controlada y estabilizada, el tratamiento ortodóntico no solo es posible sino que puede ser beneficioso.
¿Por qué? Porque los dientes bien alineados son más fáciles de limpiar, lo que reduce la acumulación de placa y, por tanto, el riesgo de reactivación de la periodontitis.
Lo clave es que el dentista periodoncista y el ortodoncista trabajen en conjunto. Primero se estabiliza la enfermedad periodontal, luego se inicia la ortodoncia con controles periodontales frecuentes durante todo el tratamiento.
En Clínica Monteverde, nuestro equipo de periodoncia y ortodoncia coordina estos casos de forma integral.
Si notas encías que sangran, mal aliento que no se va o dientes que se mueven, la periodontitis podría estar avanzando sin que lo notes. En Clínica Monteverde, nuestros especialistas en periodoncia dental evalúan tu caso y te proponen un plan de tratamiento personalizado.
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